Francis Fukuyama anuncia su voto por Obama más por repudio al legado de Bush que por entusiasmo por el demócrata. El atractivo de McCain era que pensaba por sí mismo pero su campaña ha hecho trizas esa imagen. Del otro lado del Atlántico, The Economist advierte que no puede votar en las elecciones del martes pero, si pudiera, lo haría por Obama. La revista no oculta sus dudas sobre la experiencia y la ideología de Obama pero, la inteligencia de su campaña y el desastre que han dejado los republicanos inclinan la balanza a su favor. Y así sería la votación si el mundo votara:




Comentarios