Adam Michnik publica un ensayo interesante sobre 1989. El admirable periodista polaco reconstruye las sorpresas de esos meses y la ambivalencia del mundo que crearon. La aparición de la libertad instaló de nuevo el ansia de seguridad. Si, como decía Timothy Garton Ash, los obreros desmontaron el comunismo en Polonia, fueron también las primeras víctimas de su conquista. En tiempos de incertidumbre, el autoritarismo aparece como esperanza. Michnik dibuja los peligros de Europa a veinte años del fin del imperio soviético. Por una parte se extiende el cinismo de la escuela berlusconiana, por la otra, ronda la tentación autoritaria.
El "malestar de la democracia". Resulta una fuerte llamada de atención viniendo de Michnik "hay que defender la democracia". Insisto, 1989 resulta indispensable no sólo para Europa como recuerdo sino para nosotros como ejemplo...
Me gusta su visión de Europa como proyecto mundial y no geográfico, aunque caiga en las utopías.
El punto es qué preferimos? seguridad o libertad?
No se puede el justo medio?
Publicado por: Geraldina | 29/10/2009 en 02:56 a.m.