Dice José Bergamín que lo que importa del aforismo no es que sea cierto. Lo que importa es que sea certero. Ese tino puede verse en sus flechazos al toreo. A propósito de la decisión de los catalanes, vale regresar al Arte de birlibirloque de José Bergamín (Ediciones Turner, 1994). También pueden pescarse algunos aforismos en su Obra esencial, publicada en 2005 por la misma editorial. Aquí algunos aforismos:
- El arte de birlibirloque es el que sabe que en toda acción y obra del hombre, Dios pone siempre la mitad. O no la pone y tiene que ponerla el Diablo.
- Lagartijo Cúchares, el que fuera, fue un admirable definidor del arte de birlibirloque, cuando explicaba el arte birlibirloquesco de torear diciendo: ¿qué viene el toro? Te quitas tú (y para poderse quitar, hay que haberse puesto primero). ¿Qué no te quitas tú? Te quita el toro. En este caso, Dios es el toro (Al cordobés Séneca le llamó Nietzche ‘toreador de la virtud’).
- El arte verdadero actúa siempre por exceso de poder, de potencialidad: a todo artista potencial parece que le queda por decir más de lo que dice. La dicción perfecta, el arte clásico es la única zona luminosa de una vasta región espiritual sombría, su expresión consciente; y el artista contiene por la línea límite de la sombra (dibujo, pensamiento, estilo), la fuerza creadora de su pasión secreta y plena: para expresarla; como el toro.
- El torero no es una máscara: es un enmascarado de luz.
- Los que compadecen al toro, le agravian mucho más, y peor, que los que le hieren y le matan. El único insulto para el toro es la compasión.
- ¿Cómo se puede proteger la fiereza? No hay ‘Sociedad protectora de animales’ capaz de enfrentarse filantrópicamente con un toro.
- En el arte de birlibirloque de torear, el torero clásico no tiene lucimiento: tiene lucidez.
- Entre tantas definiciones de la inteligencia pudiera darse ésta: la inteligencia es una aptitud o predisposición metafísica para torear.
- No es lo mismo el juego del arte que el arte del juego: el toreo es el arte del juego.
- El juego alerta del toreo es un despertador del alma de los que duermen, y sobre todo, de los que sueñan. Pero algunos sordos que no quieren oír, ni ver, ni entender, llegan a necesitar el despertador para dormirse, más profundamente todavía; y aun para soñar.
- Para torear, como para ver torear, hay que estar muy despierto.
- No hay nada más despierto y evidente que el arte de birlibirloque de torear: nada que exija una atención más clara, rápida y decidida: nada más real; por eso es acción y espectáculo de pura, exclusiva inteligencia: de apurada sensibilidad.”
- No es oro (ni plata) todo lo que reluce en el toreo; es más: inteligencia.
- Lo que más entusiasma a los públicos en un arte cualquiera, es tener la impresión de un esfuerzo en quien lo ejecuta, la sensación constante de su visible dificultad: esto
- Hay dos clases de toreros solamente, como dos clases de artistas y de hombre, en general: los que van a buscar al toro, y los que espera a que el toro les venga a buscar. El torero que va a buscar al toro, lo hace por ignorancia y por miedo: por ignorancia porque no sabe situarse, colocarse en su sitio, que es donde el toro le tiene que encontrar: la suerte; por miedo, porque quiere saber a qué atenerse, sin riesgo de azar y ganarle al toro, ventajosamente por la mano: la trampa.
- El mal torero, como todo artista malo, confunde el arte con la estrategia: la exactitud con la oportunidad.
- Al toro no se le busca, se le encuentra.
- El valor espera; el miedo va a buscar.
- El buen torero es el que está siempre lejos del toro, pero en su sitio, que es lo más peligroso para él. Por eso torea siempre de espaldas al público (no es efectista, sino expresivo); porque, aunque la plaza sea redonda, el público lo tiene siempre detrás: delante está el toro.
- La rapidez, la ligereza, no son prisa ni precipitación; son todo lo contrario: cálculo; meditada, preparada, decidida resolución de vuelo, de salto, de inteligencia.
- Lo que más se parece a un milagro es una trampa.
- Un monstruo de la fortuna es el toro. El torero es un laberinto de la razón. Si el sueño de la razón produce monstruos, como el Diablo, la razón de soñar hace laberintos, como Dios.
- En donde hay una cruz hay un punto; y en donde hay un punto hay una razón: matemática divina. Para el torero, como para el teólogo, la razón es un punto en el que coinciden, al cruzarse, la voluntad con la inteligencia (afirmación tomista) o la burla con la pasión (afirmación torera). El signo o señal de la cruz afirma el juego del toreo como el de la filosofía: teológicamente. El toreo es una lógica de la burla: una lógica a lo divino.
Aforísmo N°667.-Hace sonreir la historia de un perro ciego, obvio, necesariamente requiere de un humano que, adiestrado lo guíe. En el caso del "arte birlibirloquesco de torear", ya hubo corridas de toreros que trascendieron este plano físico, pues el toro les hizo la faena.
Publicado por: Benjamin Sandoval Córdova | 29/07/2010 en 12:06 p.m.
Muy bueno este arte birlibirloque de torear y de escribir. Los catalanes se lo pierden, aunque no es un asunto de amor animalesco, sino de política y autonomía cultural. Queda a Madrid defender su arte popular.
Publicado por: Cep | 30/07/2010 en 02:18 a.m.
Entre tantas definiciones de la inteligencia pudiera darse ésta: la inteligencia es una aptitud o predisposición metafísica para torear.
Publicado por: Gucci Watches, Rado Watches, Bvlgari Watches, replica Gucci Watches | 12/08/2010 en 03:44 a.m.
Torear??? Por qué vanagloriarse y buscar justificaciones vanas del deseo y la satisfacción de hacer daño y de hacer pasar la perversión humana (hacer arte de los comportamientos más defectuosos de las personas?? )por arte para no ser juzgado. Sí es en un sentido metafórico el enfrentarse al animal que también somos y no queremos aceptar, Sì el toro te elige y hay que encontrarlo; pero eso de supeditar a los demás seres naturales a nuestros caprichos; Sólo demuestra que no somos razonables y que no estamos a la altura de una verdadera cultura ni de una evolución del pensamiento y la voluntad. Por el contrario sólo muestra que involucionamos y que somos una manada de ridículos creyendo siempre que nuestro beneficio es el que importa (que no mueran personas!!!) que no es tal; porque el beneficio real esta en comportarse sabiamente, corrigiendonos y puliendonos siempre...No con esa desfachatez de hacer lo que nos plazca en nombre dela HUMANIDAD!!!!
Publicado por: Almendra | 06/11/2011 en 08:12 a.m.