A propósito de la aparición de una nueva biografía de Bismarck, Henry Kissinger examina la complejidad de ese hombre que ha sido retratado como el perfecto expositor de la realpolitik. El personaje, desde luego, es mucho más complejo. "La encarnación de la realpolitik--dice Kissinger, convirtió el poder en un instrumento del autocontrol por la agilidad de su diplomacia." No fue un político que ignorara el peso de los ideales: "Para que el poder sea útil, debe ser entendido en todos sus componentes, incluyendo sus límites. De esa manera, los ideales deben ser considerados en asociación con las circunstancias que el político quiere alterar." El genio de Bismarck deriva de su capacidad para entender el campo del poder y el campo de los ideales. Mientras el resto de los gobernantes europeos seguían viendo la política cartesianamente, Bismarck entendió a Darwin: sólo los más fuertes sobreviven.
Hola Jesús, me gusta mucho tu blog, siempre abordas asuntos interesantes y me dejas con ganas de leer más sobre el tema.
Publicado por: Sophie Anaya | 02/04/2011 en 08:45 a.m.