Hace seis años, una conspiración de deslealtades estuvo a punto de romper el hilo institucional de la república. Hoy la irresponsabilidad se alía en todos los frentes para ponerlo nuevamente en riesgo. Nadie cede, nadie reconoce la seriedad de los peligros. Cada uno se obstina en la defensa de su parcela. No somos animales dotados del don del aprendizaje. Tropezamos mil veces con la misma piedra y nos hacemos rutinariamente los sorprendidos. El riesgo que corrimos hace seis años fue inmenso. Los costos que hemos pagado desde entonces por la polarización y el descrédito del proceso electoral han sido enormes. Y parece que nos empeñamos en la reedición del drama.
Toda elección es tensa. Vivir en democracia es renunciar a la ilusión de la tersura. Cualquier campaña acentúa diferencias, subraya antagonismos, divide. Pero las tensiones que se anuncian para el año que empezó ayer no son las saludables asperezas de la diversidad política. Son tensiones enfermas, anomalías de una democracia inmadura y frágil, una democracia sin defensores. La primera fractura que amenaza el relevo es la elemental. El país no está en paz. Ha corrido mucha sangre en los últimos años. La violencia se ha desatado. No padecemos solamente la violencia de los poderosos negocios criminales sino la violencia de sus discípulos: aquellos que siguen las lecciones de la impunidad. Eliminar al enemigo, al adversario, al acreedor o al deudor resulta un acontecimiento sin consecuencias que mimetiza fácilmente con los colores de la estación. Hace seis años podía seguirse hablando de un país que votaba en un clima de relativa tranquilidad. Hoy no. La estridencia entonces era de saliva, hoy es de plomo. No podemos negar que hay territorios en México que se han vuelto prácticamente incompatibles con la civilidad democrática. Sitios donde no hay condiciones para una prensa libre ni garantías para una competencia auténtica. Regiones donde los partidos incluso tienen dificultades para reclutar candidatos. Lo más grave es que frente al dramatismo de nuestra condición, sigue imperando una imperdonable irresponsabilidad de las fuerzas políticas. Autoridades que se desentienden del problema, políticos que partidizan la sangre. Si hay un ámbito que amerita un auténtico pacto de Estado es precisamente éste: el de la aplicación estricta de la ley, el combate a una delincuencia que amenaza a todos por igual. La seriedad del riesgo debería provocar como reacción la unidad en lo básico: todos los partidos están bajo amenaza. Todos los candidatos son vulnerables.
Caminamos hacia la elección con autoridades incompletas y agredidas. El peor legado del 2006 fue haber destrozado el consenso que se construyó durante décadas. Era un acuerdo básico sobre las reglas y los órganos que permitían la competencia. Tras varias estaciones reformistas, la ley llegó a ser reconocida por todos los actores políticos; el árbitro era universalmente respetado. ¡Qué lejanos parecen esos tiempos! Hoy tenemos una ley que es más fuente de discordia que de acuerdo y una autoridad vapuleada. El Congreso no ha legislado en materias cruciales para la contienda. En octubre empezará formalmente el proceso y el Instituto Federal Electoral sigue sin integrar su Consejo General. Incumplir la ley le tiene sin cuidado a los partidos que integran la Cámara de Diputados. Cada grupo político se aferra a lo que cree suyo, sin importar el daño que le hacen al árbitro. Parecen convencidos de que el deterioro de la autoridad les es ventajosa. El daño está hecho. Quienes se incorporen a la cabeza del organismo llegarán ya tarde, aprendiendo mientras deciden. No son solamente los partidos políticos quienes apuestan por un árbitro débil. Los medios de comunicación, ofendidos con la nueva regulación electoral, están empeñados en demostrar la inviabilidad del nuevo modelo de comunicación política.
El Instituto Federal Electoral, el gran orgullo del cambio institucional mexicano, es hoy un órgano manco, sobrecargado de facultades, al que todas las fuerzas políticas y varias económicas, se empeñan en minar. La ley le ha asignado tareas imposibles de cumplir, los partidos no lo integran como es su deber, los medios socavan su legitimidad. Parece deporte nacional lanzarle piedras, pero no es el IFE el que pone en riesgo la elección. Son quienes lo quieren débil, quienes lo quieren sometido a los partidos o rendido ante el poder de los medios. El país vive una situación extraordinariamente delicada. Las campañas iniciarán pronto en un país que perdió la tranquilidad y dejó ir el consenso sobre las reglas y destrozó el prestigio de sus árbitros. Hemos convertido el 2012 en una elección de alto riesgo. Hay catástrofes que se fabrican con esmero.
¡¡ en otras palabras, se a puesto a peso, el kilo de calabaza, y para el 2012, se espera, que suba, mas, pero ojala, alzanze, para todos.
Publicado por: Vicente Ixtlahuac Aguila | 04/07/2011 en 09:41 a.m.
¡Verdaderamente aterrador!
Realmente asusta y preocupa la indolencia de todos: gobernantes y gobenados!
(Y á que 'Chente' tan simpático y ocurrente con sus 'puntachos'!)
Publicado por: Sergio Cañedo Ch. | 04/07/2011 en 12:17 p.m.
Nombres, Jesús, o por lo menos nombres de los partidos que se esmeran en minar a los árbitros. Por otra parte, ha pintado con exactitud el panorama desolador.
Publicado por: Pedro ramírez | 05/07/2011 en 01:55 a.m.
1683.- Los brotes de la esperanza son los más difíciles de cultivar si no han sido preivia y debidamente abonados con expectativas coherentes y reales.
Publicado por: Benjamín Sandoval Córdova | 05/07/2011 en 04:28 a.m.
Grandes luces Professor.
Nombres: Andrés Manuel y todos los demás de todos colores y sabores.
Destruyeron al IFE ciudadano, donde se descentralizaba la autoridad en cientos de empoderados puntos geográficos, para volverlo a concentrar en su casa, la capital, el Zócalo. En viles manifestaciones y luchas de poder en vez de el voto.
Muy conveniente para todos los partidos.
Publicado por: FMGARZAM | 05/07/2011 en 10:49 a.m.
Que observación más frívola FMGARZAM, si el IFE está como está es por el sistema de cuotas donde ciertamente participa alguna izquierda pero mayormente lo prefieren los partidos restantes. Los funcionarios adscritos a alguna idea de izquierda sin ser perredistas han hecho buen trabajo cuando han estado en el IFE. Ahí está José Woldenberg. Igual, desde 2007 las empresas televisoras por la pura ambición de más dinero han concentrado sus baterias contra el IFE de forma sistemática. Y qué decir de la indolencia actual para nombrar los 3 consejeros que faltan, donde el PRI exige su cuota de 2. Habrá que recordar al PRI qué quiere, una democracia cínica, de pantalla, falsa, donde la regulación que el IFE haga sea mero trámite en elecciones por eso fraudulentas, si quiere que volvamos a una comisión federal electoral como en sus tiempos priistas, nada más ahora llamada IFE. Hacia allá van o nos llevan, no los cuestionamientos injustificados o justificados que cualquier actor político le haga al IFE, ni las movilizaciones de un señor López.
Publicado por: Patricia Nuñó Montes | 05/07/2011 en 07:27 p.m.
Patricia,
Tarde pero agrego. No difiero mucho de lo que dices. Por eso el "y todos los demas".
Woldenberg y Co. construyen una institución, una del futuro. Los otros la degeneran. Esa es mi queja.
¿En cuantas casillas, en cuantos distritos tuvo el PRD representantes en la Presidencial? El chisme en NL es que AMLO rechazó el tener representantes. El litigio debió ser en cada distrito (o como se llame), se litigó en el Zócalo y los medios.
La gente, muchos, creíamos en el IFE. ¿Ahora quien?
Lo que pudiera haber sido un litigio nacional (y yo no estoy de su lado) se volvió un litigio chilango. Entonces el IFE degenera en institución chilanga tradicional.
Quizá no hubiera cambiado nada, pues los cómplices (quizá originales alborotadores y finales beneficiarios) son fuerzas (organizaciones) nacionales.
Sea lo que sea ¿Quien confía en los procesos electorales?
En retrospectiva, la Izquierda de la decencia de Woldenmberg, la izquierda que debiera ser, la rara avis, fué atropellada por la otra y los otros. Lo que es.
Publicado por: FMGARZAM | 18/07/2011 en 04:26 p.m.
http://www.cat-boots.org/
Publicado por: fqsy_01@hotmail.com | 07/09/2011 en 08:40 p.m.