Havel regresando en 1990 a la celda donde estuvo preso. Fotografía de Tomki Němec en NYRB
Paul Wilson, quien tradujo prácticamente toda la obra de Vaclav Havel al inglés, estuvo en la república checa cuando murió el viejo disidente para percatarse del dolor público que causó su muerte. En un artículo en el New York Review of Books hace la crónica de los funerales y repasa la vida del dramaturgo que alcanzó la presidencia de su país. Wilson comenta el discurso que en su honor pronunció, Vaclav Klaus, su enemigo histórico: un texto correcto que, sin embargo deja en claro su antagonismo. El momento más conmovedor de las ceremonias, comenta Wilson, no fue el funeral de Estado sino el concierto que en su honor dio el Pueblo Plástico del Universo, el grupo del rock que Havel defendió contra el comunismo y que dio origen a la famosa Carta 77.
Dice Wilson de Havel:
Toda su vida, Havel vivió con la creencia de que si querías que algo pasara, debías hacer algo para que sucediera, independientemente de que la consecuencia fuera el arresto, la cárcel o la muerte. Hablando de los primeros tiempos del post-estalinismo, llegó a decir: "Mientras más hacíamos, más podíamos hacer, y mientras más podíamos hacer, más hacíamos." Es una buena síntesis de su actitud y, de alguna forma, de su legado. Havel estuvo empujando constantemente las fronteras de lo posible y al hacerlo, fue capaz de crear espacio para que otros lo siguieran."