El Guardian publica un ensayo de Julian Barnes sobre su vida con los libros: "He vivido en los libros, para los libros, por y con los libros ; en años recientes, he sido tan afortunado, que he podido vivir de ellos."
Barnes es optimista sobre el futuro del libro.
"Siempre habrá gente que no lee, malos lectores, lectores flojos--como siempre han existido. Leer es una habilidad de la mayoría pero un arte minoritario. Y aún así, nada puede sustituir el exacta, complicada, delicada comunión entre el autor ausente y el lector presente. Tampoco creo que los libros electrónicos lleguen a suplantar el libro físico--aunque lleguen a superarlos numéricamente. Cada libro se ve, se siente distinto en nuestras manos; cada descarga de kindle se siente y se ve exactamente igual."
Los libros tendrán que ganar su sobrevivencia, dice Barnes: no convertirse en bienes de lujos, pero tendrán que cuidar más su apariencia, su diseño para que uno quiera conservarlos, darlos como regalo. "No tengo prejuicios contra la nueva tecnología; simplemente creo que los libros parece que contienen conocimiento, mientras los libros electrónicos parece que contienen información."