De comparaciones e inferencias
Las comentarios que he recibido en relación a mi artículo sobre nuestra izquierda conservadora apuntan varias críticas. Trato de responder.
Unos rechazan la comparación del ideario lopezobradorista con el conservadurismo de Alamán. Sería absurdo pensar equivalentes esas visiones. Pero encontrar un símil, un aire de parentesco, hacer una comparación es establecer conexiones que tienen sentido en un ámbito específico. Cuando se estiman semejanzas no se pretende, en modo alguno, afirmar una identidad. Decir que un niño se ríe como su abuelo no quiere decir que el niño sea su abuelo. Sugiero semejanzas en dos hilos argumentales. El primero afirma que la nación es una entidad amenazada cuya sobrevivencia cuelga de la veneración de algo sagrado. Un depósito de dogmas, orgullos, esperanzas y ritos como el único manto que une a los mexicanos. ¿No es el petróleo el reemplazo del lazo religioso al que se aferraba Alamán? La segunda cuerda argumentativa sostiene que la nación, como entidad histórica, no puede expresarse en las burdas instituciones representativas regidas por reglas aritméticas. La democracia representiva no es suficiente para dirigir al país.
Otros creen que el artículo es una defensa del PRI. No sé por qué. Rosario, quien pide a Reforma ser más exigente con sus colaboradores, saca un extraña conclusión de mi texto. A su juicio sugiero que "los únicos demócratas, realistas y verdaderamente preocupados por el futuro del pais, son los priistas que se quedaron en el PRI." No sé dónde leyó eso. No sé tampoco de dónde lo habrá inferido. Registro que el PRI aceptó su derrota en el 2000. El PRD no la aceptó en el 2006. ¿Invento algo? No digo ni sugiero que antes de la ocupación priista de la izquierda viviéramos en el paraíso. Apunto que la subordinación de la izquierda a esa clase política terminó con un impulso crítico y frustró la emergencia de un partido moderno de izquierda como los que gobiernan Brasil o Chile en estos momentos. La migración de los priistas fue útil, decisiva. También ha tenido costos elevados: están a la vista.



