
A raíz del bombazo en las oficinas de Charlie Hebdo, la revista satírica que publicó un cartón que mostraba a Mahoma diciendo en la portada "100 latigazos si no te mueres de la risa", Victor Navasky examina en el New York Times el poder de la caricatura. Si la caricatura ofende tanto es porque esa exageración no puede ser contestada. El ofendido puede escribirle una carta al editor pero sería raro que le enviara una caricatura al editor. Quizá también porque las imágenes pueden tener un poder mágico. Lo creen los pueblos a los que llamamos primitivos y sostienen también los neurocientíficos.