Sobre la tortura de Hitchens
George Packer apunta en su blog que la disposición de Hitchens para hacerse torturar refleja lo peor del personaje: un exhibicionista que tiene una enferma necesidad de colocarse siempre en el centro de la atención pública. Pero también refleja lo más valioso de su ambición como ensayista: trabajar ideas que brotan de la experiencia. El verdadero problema es que Hitchens no tomó esos segundos como el inicio de una autocrítica.
Para Phillip Carter el atrevimiento es francamente estúpido. ¿Necesito quemarme la mano para enterarme que el fuego quema?





En medio de la guerra, George Orwell se ocupaba de la literatura para niños para escribir una larga reseña sobre los semanarios infantiles. Su nota, "Boys' Weeklies" se encuentra en 




