El estupendo blog de filosofía que hospeda el New York Times publica una nota interesante de Michael Marder sobre el humor frente a las crisis. La carcajada no resuelve nada, en realidad acentúa, subraya lo que se padece. A su manera, el humor es una forma de poder: es muestra de que podemos encarar el predicamento sin disumulo, sin expectativas absurdas, sin optimismo ingenuo. Una fatalidad que se asume, aceptación de una debilidad irremediable.