Mientras en España se anuncia el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades para google, Nicholas Carr pregunta en el Atlantic Monthly si el buscador no estará contribuyendo a nuestra estupidez. La fantástica herramienta no nos suministra inocentemente los caudales de información que buscamos, sino que está cambiando nuestra manera de pensar. Carr, quien este año publicó un libro
sobre el tema, recuerda la experiencia de Nietzsche al empezar a usar la máquina de escribir. El instrumental de la escritura se integra al proceso de pensamiento y lo transforma. Lo mismo puede decirse de la manera de leer, de consultar, de investigar. ¿Contribuirá google a la extinción de la lectura profunda y reposada de textos largos que asociamos con la cultura y la reflexión?