Isaiah Berlin en México
Letraslibres traduce en su edición de diciembre las cartas que Isaiah Berlin escribió a partir de su viaje a Cuernavaca y que aquí habíamos comentado brevemente. A su anfitriona en México le escribe una nota de agradecimiento en donde escribe:
Regresé inundado por las más contradictorias emociones acerca de México y los mexicanos; me parecieron mucho más oscuros y violentos de lo que esperaba, llenos de superstición y auténtica barbarie medieval, y con temperamentos más intensos y una vida interna más secreta que los alegres, sonrientes y, supongo, frívolos latinoamericanos de otros países con los que uno se encuentra en Washington. Obviamente, la tierra en México es muy rica y exuberante y la vegetación muy abundante, pero las expresiones en los rostros de la gente me parecían más bien atemorizantes. Podía respetarlos y admirarlos, pero creo que nunca llegaría a sentirme cómodo entre ellos. Cuán luminosa y civilizada es la vida en Casa Mañana; oh, y el placer de permitirse leer libros y platicar sobre cualquier tema sin un perpetuo sentimiento de culpa por descuidar los ilegibles reportes oficiales que se acumulan en mi escritorio. De verdad, le estaré siempre agradecido.
Las cartas provienen del primer volumen de su epistolario que fue publicado hace un par de años, compilado por Henry Hardy, su ejemplar editor, quien también contribuye en Letraslibres con una semblanza del liberal.





