Foreign Policy entrega su tabla anual de Estados fracasados, el mapa más confiable de la fragilidad política en el mundo. Los cartógrafos de la revista y de la Fundación para la Paz entienden por fracaso estatal la pérdida de control físico sobre su teritorio, la ausencia de un verdadero monopolio de la violencia legítima. Otras marcas de quiebra estatal son la erosión de la legitimidad, la incapacidad para proveer a su población servicios públicos indispensables o para tener un trato normal con la comunidad internacional. El índice pondera presiones demográficas, migración, prosperidad económica, legitimidad estatal, respeto a los derechos humanos, eficacia de los aparatos de seguridad y otros indicadores.
Para México, el ejercicio de medición es una nueva señal de alarma. Nuestro vecindario es el de los países preocupantes. No está en la liga de las naciones incendiadas pero está entre los países sobre aviso. Importantes presiones demográficas, tensión social, alta migración, dramática desigualdad e ineficacia de los cuerpos de seguridad del Estado.








